Cómo elegir la extensión de dominio
La extensión no es decoración. Cambia lo que la gente espera, lo que teclea de memoria y lo que pagas cada año durante toda la vida de la marca.
Elige la extensión con criterio, con el precio de renovación y el problema de memorización a la vista.
Qué sigue comprando el .com
La ventaja del .com no es técnica, es de comportamiento. Cuando alguien recuerda un nombre a medias, sus dedos escriben .com. Cualquier otra extensión lleva un pequeño impuesto: las veces que un cliente aterriza en la web de otro porque adivinó mal.
Ese impuesto es real pero no siempre decisivo. Si tu público llega por búsqueda, redes o una aplicación, el caso de escribir de memoria pesa menos que hace diez años. Decide cómo van a llegar tus clientes de verdad antes de pagar una prima por tres letras.
Lee la renovación, no el primer año
Los precios del primer año son marketing. Varias extensiones populares se registran por un par de euros y se renuevan por seis o siete veces eso, cada año, para siempre. En una década, el precio de renovación es el único número que importó.
Comprueba la cifra de renovación antes de enamorarte de un nombre. Un dominio que no puedes renovar con holgura es una marca con fecha de caducidad.
Cuándo conviene una extensión que no sea .com
Algunas extensiones llevan un significado que ayuda en vez de estorbar. Una extensión de país señala que sirves a ese país, lo que es una ventaja si es cierto y un lastre si no. Las extensiones técnicas suenan naturales a un público de desarrolladores y raras a todos los demás.
El error a evitar es el corte ingenioso, donde el nombre solo funciona leyendo la extensión como parte de la palabra. Esos nombres son inolvidables en una diapositiva e inservibles por teléfono.
- Di el dominio completo en voz alta y haz que otra persona lo escriba tras oírlo una vez.
- Mira si el .com de tu nombre es un competidor, una página aparcada o un negocio activo.
- Confirma las reglas del registro: unas pocas exigen presencia local o documentación.
- Presupuesta la renovación, no la promoción.